← Blog

5 min de lectura

¿Móvil u ordenador de sobremesa? Cómo elegir el dispositivo adecuado para una tienda de moda

Los dispositivos móviles aportan flexibilidad en tienda, pero algunas tareas siguen siendo más cómodas en un puesto de trabajo fijo. Desde la atención al cliente hasta la impresión, el empaquetado y el cobro, la mejor configuración parte de cómo se realiza el trabajo.

Mobile, Desktop and Customer Display

Los dispositivos móviles tienen un lugar evidente en una tienda de moda moderna. Permiten al personal consultar existencias junto al cliente, realizar inventarios donde se encuentran los productos y preparar pedidos sin volver a un terminal fijo. Pero adoptar tecnología móvil no significa que todos los puestos de trabajo deban convertirse en una tableta. Una pregunta más útil es: ¿qué dispositivo facilita más cada tarea?

Dónde tiene sentido utilizar dispositivos móviles

Algunas actividades del comercio requieren desplazarse por la tienda, el almacén o ambos. En estos procesos, llevar el sistema contigo supone una ventaja práctica.

Por ejemplo:

  • Consultar tallas, colores y disponibilidad mientras se atiende a un cliente
  • Realizar inventarios y operaciones con RFID
  • Recibir mercancía en el almacén
  • Recoger productos para preparar pedidos online
  • Consultar información de productos en la zona de venta

En estas situaciones, un terminal portátil o una tableta llevan la información y las funciones al lugar donde se necesitan.

Dónde sigue teniendo su lugar un ordenador de sobremesa

Otras actividades implican periodos de trabajo más largos, más información en pantalla o un uso frecuente del teclado y los periféricos.

Un puesto de trabajo fijo puede ser más adecuado para:

  • Tareas de oficina y administración
  • Preparar etiquetas de producto, precio y RFID
  • Crear e imprimir cartelería para la tienda
  • Empaquetar pedidos online y preparar la documentación de envío
  • Revisar y corregir información detallada

Aquí importan el tamaño de la pantalla y los métodos de entrada. Comparar información, introducir texto y completar procesos de varios pasos puede resultar más cómodo con una pantalla grande, un teclado y un ratón.

El puesto de trabajo no tiene por qué estar en la zona de venta. Un equipo compacto en la oficina o en la zona de empaquetado puede aportar más valor precisamente en esos espacios.

La impresión forma parte del proceso de trabajo

La impresión es un buen ejemplo de por qué la elección del dispositivo merece algo más que una simple preferencia por el móvil o el ordenador de sobremesa.

Una tienda de moda puede utilizar impresoras de tickets, de etiquetas de producto, impresoras y codificadores RFID, impresoras de documentos e impresoras de etiquetas de envío. Cada una cumple una función distinta y tiene sus propios consumibles, ajustes y requisitos de funcionamiento.

Conectar una impresora es solo una parte del trabajo. El personal también necesita seleccionar el formato correcto, comprobar el resultado, volver a imprimir cuando sea necesario y resolver los problemas del día a día.

Un dispositivo móvil puede permitir todo esto. La cuestión práctica es si el proceso completo resulta sencillo para quienes lo utilizan y lo mantienen.

En un puesto de empaquetado, por ejemplo, puede tener más sentido disponer de un equipo fijo con acceso directo a las impresoras necesarias que pedir al personal que gestione el mismo proceso desde una tableta.

El mostrador de caja sirve para algo más que cobrar

El cobro desde dispositivos móviles amplía las opciones para atender a los clientes. Que deba sustituir por completo al mostrador depende de las actividades que acompañan a la transacción.

En una tienda de moda, el mostrador también puede ser el lugar donde el personal realiza estas tareas:

  • Doblar y empaquetar las prendas
  • Retirar los dispositivos antihurto
  • Revisar y tramitar devoluciones
  • Preparar envoltorios de regalo
  • Dar un cierre claro a la visita del cliente

Trasladar el cobro a un dispositivo móvil no elimina la necesidad de realizar estas actividades ni de disponer del espacio físico para llevarlas a cabo.

Una tienda puede ofrecer atención con dispositivos móviles y conservar un mostrador útil y bien diseñado. Su función debe responder al recorrido del cliente y al trabajo que se realiza.

La pantalla orientada al cliente tiene su propia función

Una pantalla para el cliente puede mostrar la información de la transacción durante el cobro. Entre operaciones, también puede servir para presentar colecciones, campañas, información sobre fidelización y promociones.

Esto la convierte en otro dispositivo con una finalidad específica. El puesto de trabajo del personal facilita la operativa; la pantalla orientada al cliente facilita la comunicación.

El contenido debe adaptarse al momento, manteniendo siempre claros los datos de la transacción mientras se realiza una venta.

Diseñar la configuración a partir del trabajo

Elegir los dispositivos resulta más sencillo cuando el punto de partida es el proceso de trabajo:

  • Dispositivos móviles para las tareas que requieren desplazarse por la tienda.
  • Puestos de trabajo de sobremesa para las tareas fijas que se benefician de una pantalla más grande, una entrada de datos precisa y el uso habitual de periféricos.
  • Pantallas orientadas al cliente para ofrecer información clara y una comunicación relevante.

Un comercio puede necesitar los tres tipos, en distintas combinaciones según el tamaño de la tienda, su modelo de atención y las tareas de preparación y entrega de pedidos que asuma.

Avelon Next permite trabajar de esta manera. Funciona en Android para los procesos móviles y en Windows cuando un puesto de trabajo de sobremesa completo es la opción más adecuada.

El objetivo es ofrecer a cada miembro del equipo una forma práctica de realizar su trabajo, allí donde tenga que hacerlo.

← Blog